[Libro] Desinformación. Cómo los medios ocultan el mundo. Pascual Serrano

Martes, 6 de abril, 2010

Desinformación. Cómo los medios ocultan el mundoHoy mismo he terminado este libro de Pascual Serrano, creador de Rebelion.org y periodista y escritor en la órbita de Chomsky y Ramonet. Como creo que es evidente por el título, es un libro dedicado a los medios de comunicación y su influencia e importancia en el mundo. Es un libro muy interesante y muy ameno de leer.

La tesis central del libro la componen precisamente las dos teorías más en boga últimamente en lo que se refiere a cómo afectan los medios de comunicación a la Opinión Pública: la Espiral del silencio y la Agenda Setting. Estas teorías, relativamente modernas, surgen tras otro montón de teorías -o hipótesis- que trataban de explicar cómo y cuanto afectaban los medios de comunicación de masas a los estados de opinión. Sus antecedentes destacados, y en general bastante abandonados, son la Teoría de la aguja hipodérmica y la Teoría de los efectos limitados.

La teoría de la Agenda Setting sostiene que no es tanto qué posición toma un medio en un determinado tema, sino la importancia -o no- que se le da, la que determina la influencia y la percepción social de un asunto. Esto convierte a los medios de comunicación y sus gatekeepers (los que deciden de qué se informa) en los que, de facto, establecen estados de opinión dando prioridad o importancia a unos temas e ignorando otros.

La teoría de la Espiral del silencio defiende que basta con que una opinión se perciba como mayoritaria -aunque no lo sea- para que cada vez más gente se sume a ella y los que se creen en minoría no se atrevan a defenderla en público, lo que llevaría a una espiral de silencio que terminaría por apagarla completamente.

El libro esta llenísimo de ejemplos de ambas teorías. Tratamientos informativos en esta linea sobre multitud de temas nacionales e internacionales. Cuba, Venezuela, Yugoslavia, África, Estados Unidos, etc. De hecho es, sin duda, el mayor recopilatorio de ejemplos de estas teorías que he tenido entre las manos.

El problema es que el autor no para de hacer exactamente lo mismo que critica. Primero te alerta, y después te la cuela. Un pequeño disclaimer al principio o al final, avisando de esto mismo, le habría dado un toque a la vez de gracia y de credibilidad. Los saltos lógicos, las omisiones voluntarias -está claro que es un tipo documentadísimo- de datos relevantes, la cita -sólo a veces- de fuentes con una agenda política evidente y una cierta tendencia a la exageración afean un poco la lectura.

En cualquier caso, y tomado con cierto escepticismo, me ha parecido un libro muy recomendable y útil, sobre todo si sabe sacarse de él una lectura menos política y más centrada en el análisis crítico de los medios de comunicación, a los que pone, con razón, a caer de un burro.

Vuelvo a la literatura de montaña y voy a leer Annapurna. Primer 8.000, de Maurice Herzog.

Sin comentarios.