Viaje en bici por el peor camino posible

Lunes, 31 de mayo, 2010

Acabo de llegar de un plan absurdo que se ha convertido en una pequeña aventura emocionante. La escribo fresca, que luego estas cosas se olvidan rápido. Se me ha ocurrido volver a casa por un camino que me ha parecido que era posible que fuese a desembocar a otro camino que hay cerca de mi casa. No me lo he pensado mucho y me he lanzado a pedalear.

Luna a 31 de mayo de 2010Hoy se supone que hay una luna considerable, pero no ha aparecido por ningún lado. Tal vez los rusos la hayan hecho pedacitos, o simplemente no hemos coincidido. El caso es que como única iluminación he llevado una linterna frontal, que debería ser más que de sobra pero que era un poco incómoda porque es “lanzadora”, es decir, que lanza un chorro muy potente pero muy fino, para cazar conejos. Veía regular por donde iba el camino, mal la textura del camino y de puto culo los relieves del camino.

El primer lugar que me ha recordado a algo conocido ha sido una mala noticia, ni de coña se va a mi casa por ahí. Aun y así he seguido porque soy un optimista. Por abreviar, el camino me ha escupido en una carretera, la carretera en otro camino, y en este camino he visto signos de civilización que sí tenían sentido.

Trespassers will be shot

Y he seguido por donde parecía que era, he cruzado un cartel de “Prohibido el paso al personal ajeno a esta obra”, después otro de “Trespassers will be shot”. Desde aquí ya podía oler mi casa al otro lado de la autovía, y sabía que había -hincapié en el pretérito- una manera de cruzarla por debajo. Ante la intimidante presencia de unas luces fijas he optado por tirar mi bici por un talud y seguirla hasta una acequia que desembocaba en otro camino -cuántos van-, abandonado, que desembocaba en otra acequia.

Ya muy cerca, y como último obstáculo, me he encontrado con que, para cruzar lo que en tiempos fue un tunel normal y corriente, ahora estaba atravesado por un mega-tubo de hormigón. Ni idea de cómo lo han podido meter ahí. Puestos a pedir, cruzar por el tubo es bastante más divertido que cruzar por la tierra. Al otro lado, tras 8 kilómetros, he encontrado la libertad.

Mañana agujetas.

El peor camino posible

Mi primera referencia, la mala noticia, es la indicación de la izquierda.

  1. José Luis
    Miércoles, 2 de junio, 2010 a las 18:47

    Borja, me da la impresión que te has jugado el pellejo un par de veces por lo menos :D
    Solo ha faltado la aparición de un coche de policía, o de un amenazador helicóptero, o de un sospechoso coche con lunas tintadas :D :D
    Un saludo