Energía nuclear de fusión de confinamiento inercial
El sábado, en la cena post Escépticos en el Pub, estuve hablando con un físico que está trabajando en un proyecto que me impresionó y al que tengo que prestar más atención (por eso escribo el post, para recordármelo) cuando esté más liberado de ocupaciones intelectuales. Hasta hace 4 días, cuando pensaba en energía nuclear de fusión, o era en la Tsar Bomba o en el ITER. Pero resulta que hay una tercera vía, una manera de llevar a cabo reacciones nucleares de fusión de manera controlada, sacando más energía de la que metemos y sin destruir hospitales y guarderías.
Si a lo que hace el ITER le llamamos fusión nuclear de confinamiento magnético, ésta es fusión nuclear de confinamiento inercial. Consiste en calentar con lasers una cápsula como la que ilustra este post (con deuterio y tritio) para que se lleve a cabo la fusión (creo que me habló de 108 K), que, en resumen, pega un petardazo impresionante en una cámara de tungsteno. Gracias a ese calor llevas a cabo el que creo es un proceso normal de central nuclear, que en plan básico, es un circuito cerrado en el que se calienta agua, que se evapora y mueve unas turbinas que generan la electricidad. Aunque es menos conocida, parece posible/probable que sea viable antes que la de confinamiento magnético, aunque en cualquier caso nos tocará esperar unos añitos.
¿Dónde puedes tener una charla cenando con alguien que acabas de conocer sobre confinamiento inercial? Puede que en la facultad de físicas -no, ahí no se cena-, pero, que yo frecuente, sólo en un Escépticos en el Pub.


Es cierto, ese tipo de charlas en una cena solo pueden darse en un Escépticos en el pub. Quin diga que no se lo pasa bien en ese evento es un cenizo

Oye, el físico que comentas, ¿no sería alguien muy apropiado para una charla en una nueva edición de Escépticos en el pub?
Pues no estaría nada mal. Habrá que proponérselo, porque una charla de divulgación científica también da mucho juego.
Aunque ya para después del verano, porque la de junio ya la tenemos apalabrada, y no sé si, incluso, alguna más allá.