Sábado, 20 de noviembre, 2010

El valle de Triglav. Alpes Julianos (Eslovenia)

El valle de Triglav. Alpes Julianos (Eslovenia)

Cuando tengo problemas de espacio, de peso o de riesgo extremo para mi material, pero quiero llevar la cámara -raro es que no quiera hacerlo- normalmente opto por llevarme la configuración más ligera que tengo: la cámara y el 35mm f/2. Ni un flash, ni un zoom polivalente, ni su inseparable amigo de aventuras el 85mm f/1.4. Si se puede, alguna batería o tarjeta extra.

Supongo que cada fotógrafo tiene un objetivo que elegiría sobre los demás en caso de poder llevar sólo uno. A mi el 35mm f/2 es el que me gusta porque es una focal bastante polivalente, apenas pesa ni ocupa, es luminoso y además es barato. La calidad de las imágenes, por cierto, tampoco está nada mal. Como digo en el título, ir ‘a focal fija’ tiene sus cosas buenas y sus cosas malas.

Lo malo es evidente, así que lo digo ya, y me lo quito. Pierdes algunas fotos. Pierdes lo que te queda fuera de cuadro y no puedes incluir dando pasitos hacia atrás, y pierdes lo que queda demasiado pequeño en el cuadro y no puedes acercar dando pasitos al frente. El mayor enemigo del que va a focal fija son las barreras, arquitectónicas o naturales, que te impiden ponerte donde te pide el ojo.

Pero donde algunos sólo ven miseria, desolación y cadáveres por las aceras (echar de menos tu equipo fotográfico puede ser muy chungo) yo veo ejercicio de reflexión fotográfica que te obliga casi constantemente a replantearte qué fotos hacer, y, lo mejor de todo, cómo hacerlas.

Hacer fotos de un paisaje con un angular extremo está chupado, sacar guapa a una cabra en el quinto monte de más allá con un teleobjetivo no tiene mérito, conseguir una foto resultona del cielo nocturno con un ojo de pez lo puede hacer cualquiera, un buen retrato con un tele corto sale casi sin querer. Hacer todo esto, o intentarlo, con una única focal, tiene, por lo menos, mucha más gracia.

Raksha frente al Adriático. Koper (Eslovenia)

Raksha y el Mar Adriático. Koper (Eslovenia)

Primer plano y dedo-parasol

Primer plano y dedo-parasol. Triglav National Park (Eslovenia)

Si no te queda otra, y quieres hacer la foto, tienes que buscarte la vida. Reimaginar, acercarte, alejarte, agacharte, encuadrar de otra manera, buscar mejor el sitio bueno. Es un pequeño esfuerzo con una gran recompensa: terminas conociendo mucho mejor el objetivo que tienes entre las manos. Sus virtudes y vicios, dónde y cómo es mejor usarlos, porque a hacer fotos se aprende, sobre todo, haciendo fotos.

El viaje entero a Eslovenia lo pasé en estas circunstancias fotográficas y, la verdad, no me puedo quejar. ¿He perdido algunas fotos? Sí. ¿Eran fotos bonitas? Sí. ¿En el momento habría quitado los calzoncillos de la maleta por llevar otro objetivo y poder hacerlas? Sí. Aun así, como digo, no me puedo quejar. Vengo con muchas fotos que me gustan, y no tengo la sensación de haberme dejado algo que me interesase sin fotografiar. Lo épico, lo bonito, lo interesante y lo importante del viaje ha quedado ahí, razonablemente bien reflejado.

Nubes en las montañas. Gravhovse (Eslovenia)

Nubes en las montañas. Gravhovse (Eslovenia)

Huella de oso

¡Huella de oso! (fresca de esa mañana, además). Localización: Top Secret (Eslovenia)

He hecho muchos retratos, he hecho fotos de naturaleza, paisajes, fotos de comida, las típicas de cualquier turista y muchas más, con mi querido 35mm mostrándome lo que había al otro lado del visor. Algunas fotos las he tenido que pensar, otras han sido más intuitivas, muchas eran evidentes, fáciles, y con unas pocas he tenido que exprimir el neocortex para dar con qué quería dejar grabado.

Mi 35mm (y también el 50mm) ya ha pasado bastantes veces por experiencias parecidas de uso y abuso prolongado y en exclusiva. Pero es relativamente fácil que me apañe con él, pues no deja de ser una focal que ofrece una perspectiva bastante parecida a la del ojo humano y que, inevitablemente, se defiende a la hora de captar lo que ocurre ni muy cerca ni muy lejos y que no es ni muy grande ni muy pequeño. Siempre he tenido la curiosidad, y nunca el valor, de hacer lo mismo pero con un objetivo menos standard. Tal vez algún día me anime a repetir la experiencia sólo con el 85mm en la montura. Supongo que perderé más fotos que con el 35mm pero, quién sabe, igual gano otras que no sabía ni que existían.

Cascada salvaje. Triglav National Park (Eslovenia) Raskha y cascada. Triglav National Park (Eslovenia)

La galería completa aquí: Eslovenia 2010

Miércoles, 17 de noviembre, 2010

Podcast Pensando CríticamenteA pesar de lo trágico del hecho de que sea precisamente yo el último en hacerme eco de la noticia, un viaje relámpago de ocho días a Eslovenia me ha impedido tener el scoop. Como proyecto complementario a los Escépticos en el Pub, Ismael Pérez (@Hominidos) y yo hemos parido el podcast de ARP-SAPC: Pensando Críticamente.

La idea, sencilla a más no poder, es entrevistar -breve pero intensamente- a los ponentes de los Escépticos en el Pub Madrid. El primer entrevistado ha sido Eugenio Manuel Fernández Aguilar, autor de “La conspiración lunar ¡Vaya timo!” y del blog Ciencia en el XXI. La experiencia ha sido totalmente positiva y, de momento, parece que a la gente le ha gustado, aunque no estaré totalmente satisfecho hasta que recibamos el e-mail de algún loco de las conspiraciones acusándonos de desayunar caviar con bebés humanos pagado con nuestros sueldazos de Men In Black.

Estamos muy ilusionados con el proyecto y esperamos hacernos un huequito en el pequeño pero encantador mundo de los podcasts en español.

Para escucharlo puedes o suscribirte desde Itunes o usando tu gestor de podcasts favorito.

Jueves, 4 de noviembre, 2010

Escépticos en el Pub - ¿Fuimos, o no, a la Luna?

Tenía el cuaderno de bitácora en stand-by mientras comenzaba la segunda temporada de Escépticos en el Pub, el pasado 2 de octubre con Manuel Collado, y seguía el 28 con un monólogo de parte de Inés Rodríguez Hidalgo. Pero como vuelvo a escribir por aquí, también vuelvo a anunciar.

Se hace saber que el próximo sábado, 6 de noviembre, Eugenio Manuel Fernández Aguilar nos contará cómo fue aquello de la llegada del hombre a la Luna, y si es que tuvo lugar tal acontecimiento. Transcribo la intro oficial del evento:

He leído en un email que el hombre no estuvo en la Luna. La bandera ondea misteriosamente, hay sombras imposibles, un documental demuestra que lo grabó Kubrik en un plató, los objetos no se quedan flotando en un planeta con tan poca gravedad…

Se darán algunas hipótesis que muestran los detractores de los viajes, con fotografías y vídeos. Estas hipótesis se pondrán a prueba bajo la lupa de la ciencia y se verá si son o no ciertas. ¿Fuimos o no a la Luna?

Amigos y enemigos de las conspiraciones están invitados a compartir la charla, el debate posterior, la cerveza y la cena con los parroquianos habituales.

Como siempre, porque nos es mucho más cómodo para saber la asistencia, si vais a venir, apuntaos en el correspondiente FORMULARIO.

Miércoles, 3 de noviembre, 2010

A veces, cuando tengo que explicarle a alguien que buena parte de mi tiempo lo dedico a mi amor por la ciencia, no es raro que me responda que sí, que muy bien, pero que la ciencia es aburrida, nada emocionante, fría, distante, difícil y desde luego, poco inspiradora. Nunca he sabido responder a esto como se merece.

A mi no sólo me parece la manera más humilde y honrada de acercarnos a entender el mundo y sus maravillas. Me parece que conocer la naturaleza íntima de las cosas y sus procesos es bello, inspirador, emocionante y embriagador. Y me jode no saber transmitirlo. Por eso me emociono cuando encuentro vídeos como el que ha hecho, creo, el usuario de Youtube Philhellenes (según Wikipedia, el Philhelenismo es un movimiento cultural del s.XIX de amantes de la cultura griega clásica).

Me ha gustado tanto que le he pedido permiso para traducirlo. Si me lo da, y tengo el tiempo necesario, una vez lo traduzca creo que intentaré ponerle la voz en español, a ver qué tal. Si queda cutre le haré unos subtítulos. En cualquier caso, y por si las moscas, los que sepan inglés y tengan 15 minutos disponibles, que le den al play.

El video lo recomendó ayer PZ Myers en Pharyngula.

PD: La canción del final es Wake Up, de los enormes Arcade Fire.

Martes, 2 de noviembre, 2010

Tensando una highlinePor falta de tiempo no he podido volver a intentar una highline desde aquella vez antes del verano. Desde entonces, se ha roto un par de veces el record de la highline más larga, que por aquel entonces eran los 85m del austriaco Michi Aschaber (aunque estaba disputado por cómo estaba puesta la linea de backup). Después se superó la barrera de los 300 pies (91,4 metros) y, unos días más tarde, la barrera de los 100 metros.

El record de una longline supera ya tranquilamente los 200 metros. ¿Por qué no se han hecho highlines tan largas? Más que una cuestión de habilidad pura del slacklinero, las dificultades son, principalmente, dos: el material necesario y cómo se deben montar.

Problemas y soluciones

Aunque hay muchas maneras diferentes, y dejando aparte el miedo y la exposición propias de estar andando sobre una cinta plana desde una altura “mortal”, todas las highlines tienen que estar preparadas no sólo para soportar el peso de una persona, sino para soportar caídas.

No sólo una caída, sino toda la fuerza de una persona cayéndose y acelerando los aproximadamente 3 metros de la linea de vida sobre un estrecho punto: el anillo que va por la cinta. La diferencia es bestial, por lo que los parámetros normales de una slackline o una longline no sirven. Hay que usar cintas planas que sepas que son capaces de aguantar ese esfuerzo muchas veces sin problemas. Hasta los 50 o 60 metros, cintas planas como la White Magic o la Type18 eran suficientes, pero más allá, el riesgo es excesivo.

Para salvar este límite de los 50-60 metros, se han desarrollado cintas planas especiales, bastante caras, pero que han permitido que el límite del highline vuelva a estar en los que lo practican. De momento son dos: Spider Silk, hecha de Vectran, y Aeon, hecha de Dyneema.

El otro reto lo da la linea de backup. Sin pasarme de purista, para que una highline sea una highline, la linea de backup tiene que ir justo por debajo de la linea principal, ambas unidas con esparadrapo. Aunque esta segunda linea no va tensa como la primera, al estar unida, añade mucho peso al sistema, haciendo mucho más complicado caminar.

Aunque tradicionalmente se han usado cuerdas semiestáticas como linea de backup, para las superhighlines se está usando estas nuevas cintas planas de alta resistencia. Tanto la Spider Silk como la Aeon son, aparte de mucho más resistentes, bastante ligeras en comparación con otras lineas y, desde luego, muchísimo más que una cuerda estática. Así puedes montar highlines más largas, más seguras y más fáciles de andar.

Highline con su linea de backup

Una highline con cuerda semiestática como linea de backup

Estas cintas en cuestión son bastante nuevas y todavía no se sabe cual será el límite de distancia que proporcionarán. Probablemente esté más allá de los 150 metros.

Records: Europa y EEUU

Aunque en EEUU ya hacían highlines hace 30 años, tienen más tradición, más gente y más sitios, Europa no está excesivamente descolgada. Caso aparte es España. Me llegan rumores de que se están haciendo cosas, pero mucho más cortas.

Por no enrollarme, los últimos records de highlines largas de los que tengo constancia son:

  • Nombre desconocido (Millau – Francia). 86 metros. Final de junio 2010.
    No he encontrado mucha información sobre esta highline. Sólo sé que se hizo durante los Natural Games 2010, y que, pese a que mucha de la mejor gente del mundo estuvo intentándola, solo Mich Kemeter consiguió hacerla de punta a punta.
  • Master of the Universe (Ostrov – R. Checa). 95 metros (312 pies). 28 de agosto de 2010.
    Aunque estuvieron intentándola 5 personas, sólo Jerry Miszewski (USA) pudo andarla entera y, por tanto, darle nombre. Usaron de linea principal “cinta checa naranja” y de backup, Spider Silk.

    Master of the Universe. Highline. 312 pies.

    Jerry andando sobre Master of the Universe. Foto: Jordan Tybon

  • The Aphrodisiac Highline (Moab, Utah – EEUU). 103,6 metros (340 pies). 10 de septiembre de 2010.
    Andy Lewis, probablemente el tipo más polivalente de los que se dedican a esto del slackline, capaz de ganar el campeonato del mundo de trucos y de hacer la Lost Arrow Spire en solo integral, se convierte, con esta linea, en el actual poseedor del record. Como curiosidad, The Aphrodisiac es casi exactamente tan larga como alta.

    The Aphrodisiac Highline. 103,5 metros

    Andy Lewis andando sobre The Aphrodisiac Highline. Foto: Ryan Matson

I+D

A pesar de ser un mundo bastante underground y pequeño, no faltan ingenieros en la comunidad del slackline investigando y desarrollando nuevos materiales, nuevos cacharros y nuevas maneras de hacer las cosas para que el deporte pueda avanzar y, a la vez, ser más seguro. Estas nuevas cintas son sólo un ejemplo, pero, como molan tanto, me voy a explayar.

Spider Silk (Vectran)

Spider Silk (Vectran)

Spider Silk

Llega de la mano de Jerry Miszewski y aprovecha un material de uso aeroespacial que se llama Vectran. Es una fibra ultra fuerte, ultra ligera y muy resistente a la abrasión y las altas temperaturas. Aguanta sin muchos problemas los 50kN reales, pesa menos de 40g/m y no se funde hasta temperaturas realmente elevadas. Jerry -y la página web del fabricante- dicen que se usa, entre otras cosas, para hacer trajes de astronauta.

Aeon

Aeon (dyneema)
Aeon (Dyneema)

Diseñada por los alemanes de Landcruising (los mismos que hacen la White Magic), Aeon es igual de resistente y de ligera que la Spider Silk, aunque al estar fabricada de otro material, también tiene cosas muy distintas. Por lo que dicen es muchísimo más resbaladiza y menos resistente a las altas temperaturas. La resistencia a altas temperaturas es importante cuando haces highlines porque, en caso de caida, la fricción del anillo de seguridad contra la cinta es salvaje, y puede calentarla mucho. Por lo que dicen, el hecho de que tenga un coeficiente de rozamiento tan bajo ayuda a compensar sin problemas este defecto.

¿Cuánto cuestan?

Aunque la Spider Silk no tiene un precio marcado en la página web, creo recordar, de cuando lo tuvo, que está en torno a los 6 dólares por metro, algo más barata que los 5,95€ el metro que cuesta la Aeon. Vamos, que salvo que realmente quieras hacer o longlines por encima de los 200 metros o highlines más allá de los 60 metros, no merecen la pena.

Lunes, 16 de agosto, 2010

La Polinosa desde Peña Bustil, a unos 2000m

La Polinosa desde Peña Bustil, a unos 2.000 m

Irse de vacaciones en agosto suele significar al menos dos de estas tres cosas: calor, masificación o mucha pasta. Aún más si quieres ir a un sitio bonito. Pero resulta que sin salir de España todavía hay lugares baratos, sin gente, bonitos y con temperaturas que no pasan de los 28ºC a plena solana. Os presento el Parque Regional de Picos de Europa.

Uno de los macizos más imponentes de por aquí es el de Mampodre, un bastión de caliza con un buen puñado de cimas por encima de los 2.000 metros y más circos glaciares de los que puedas contar. ¿Cómo no subir a echar un vistazo?

La aproximación se puede hacer por un PR (PR-LE29) muy majo con principio y fin en Redipollos (unos 16km sin contar la subida a La Polinosa). La ascensión es sencilla (aunque cansada) y apenas hay que usar las manos. Las vistas desde arriba son una pasada. Se ven los montes del Parque Nacional y los lugareños dicen que, cuando está el día totalmente despejado, se puede ver hasta el mar. Google Earth confirma los testimonios de los oriundos.

Como detalle geek, diré que no le veo mucho la gracia a lo de geolocalizarse, excepto cuando estoy en un sitio digno de hacerlo, y perdí 15 minutos como un idiota intentándolo. Aunque había algo de cobertura no hubo manera de publicar ni un buzz ni un tweet.

La ruta a La Polinosa desde Redipollos

Representación en Google Earth de la ruta a La Polinosa

Y ahora las fotos:

  1. refrescando los pies en la aproximación (1.400 m)
  2. el descanso del bocata (2.000 m)
  3. en la cumbre (2.159 m)
  4. y una mariposa muy maja que estaba allí arriba.

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Sábado, 14 de agosto, 2010

Sueñan los androides con ovejas eléctricas. Phillip K. DickMe leí en un par de tirones uno de esos libros que sabes que tienes que leer pero a los que nunca das la prioridad necesaria. Un clasicazo de la ciencia ficción y el libro en el que se basa Blade Runner, Sueñan los androides con ovejas eléctricas es una pequeña obra de literatura ligera con un trasfondo muy inteligente.

Lo compré en un puesto de mi calle favorita, la Cuesta de Moyano. Lo sé porque todavía tiene pegado el precio (1 euro). Y lo compré porque sabía que tenía que leerlo en algún momento. Ahora que ya lo he leído me alegro. De hecho, y sospecho que esto será una blasfemia para mucha gente, me ha gustado más que la peli de Ridley Scott. Si encuentro más libros de Phillip K. Dick los compraré.

Durante el verano, que casi no me ha dejado tiempo para leer he estado con “Educar la voz hablada y cantada” de Cristian Caballero, a ver si aprendo de una vez por todas los rudimentos de locutar. Y aunque apenas he leido, he hecho bastantes fotos.

Viernes, 4 de junio, 2010
Con el pie sobre la highline

Con un pie en la linea, muerto de miedo

Hace un mes conocí un grupo de gente de Madrid que le pega al slackline y que, además, me da mil vueltas. Les plantee mi proyecto de highline para principiantes -lo que somos- y el 22 de mayo nos fuimos a Peguerinos (Ávila) a hacer una intentona. Cuando estás abajo, o simplemente cuando no estás atado y en la tesitura de andarla, no parece tan difícil. A fin de cuentas es exactamente lo mismo que hacemos cerca del suelo, pero más alto y asegurados.

Pero luego, cuando pones el pie sobre la cinta, todo cambia. Te afloran los nervios y dejas de dominar la situación. Todo te parece complicado, la cinta te parece estrecha, dejas de fiarte de tu equilibrio y de tus piernas. Estuvimos un buen rato cada uno, subidos en el borde de la highline, pensando, intentando superar el miedo y el instinto de desatarte y mandarlo todo a la mierda. No pudimos.

Yo pensaba que el “crux” (así llaman los escaladores al movimiento más difícil de una escalada, el punto que separa el éxito del fracaso) estaría en poner el peso sobre la cinta. Después de mucho esfuerzo lo conseguí, y resultó que no podía avanzar, dar el primer paso. De hecho fue lo máximo que conseguimos hacer todos, levantarnos sobre la cinta para después volver atrás.

Comentando la jugada en los foros de Slackline.com, mucha gente me ha contestado. Todos me han animado y dado consejos, pero el mensaje que más me ha calado es el que hizo Scotty Balcom, pionero de esto del highlining. Me explicó que no tiene sentido esperar a calmarte o a que desaparezca el miedo. Va a estar ahí en cada paso y en cada segundo que esté sobre la cinta. Y precisamente eso es lo bonito. Cada momento sobre la linea va a ser el “crux”, al menos hasta que haya andado muchísimas.

Y aunque objetivamente el intento fue un fracaso, tengo ganas de volver, de volver a intentarlo, de sentir el terror, superarlo y andar sobre una cinta sobre el vacio.

Intentando intentar una highline

Intentando intentar una highline

Jueves, 3 de junio, 2010

Nota breve:

Echando un vistazo al panel de control de WordPress me he dado cuenta de que tenía un comentario marcado como Spam. Y resulta que era una copia exacta del comentario que ha hecho José Luis a la entrada sobre la censura en Siria, pero con otro nombre de usuario, con otro e-mail y enlazando a una web rara. Supongo que con la intención de que lo veas, lo leas por encima y creas que está en contexto y se le ha colado al antispam. ¡Ja!

Miércoles, 2 de junio, 2010
Capsula de deuterio-tritio

No es una hueva de salmón, es una cápsula con deuterio y tritio

El sábado, en la cena post Escépticos en el Pub, estuve hablando con un físico que está trabajando en un proyecto que me impresionó y al que tengo que prestar más atención (por eso escribo el post, para recordármelo) cuando esté más liberado de ocupaciones intelectuales. Hasta hace 4 días, cuando pensaba en energía nuclear de fusión, o era en la Tsar Bomba o en el ITER. Pero resulta que hay una tercera vía, una manera de llevar a cabo reacciones nucleares de fusión de manera controlada, sacando más energía de la que metemos y sin destruir hospitales y guarderías.

Si a lo que hace el ITER le llamamos fusión nuclear de confinamiento magnético, ésta es fusión nuclear de confinamiento inercial. Consiste en calentar con lasers una cápsula como la que ilustra este post (con deuterio y tritio) para que se lleve a cabo la fusión (creo que me habló de 108 K), que, en resumen, pega un petardazo impresionante en una cámara de tungsteno. Gracias a ese calor llevas a cabo el que creo es un proceso normal de central nuclear, que en plan básico, es un circuito cerrado en el que se calienta agua, que se evapora y mueve unas turbinas que generan la electricidad. Aunque es menos conocida, parece posible/probable que sea viable antes que la de confinamiento magnético, aunque en cualquier caso nos tocará esperar unos añitos.

¿Dónde puedes tener una charla cenando con alguien que acabas de conocer sobre confinamiento inercial? Puede que en la facultad de físicas -no, ahí no se cena-, pero, que yo frecuente, sólo en un Escépticos en el Pub.